Palabras
del Director General del Infonavit, Víctor Manuel Borrás Setién
Ceremonia de Egresados Otoño 2011
Universidad Iberoamericana Ciudad de México
Universidad Iberoamericana Ciudad de México
Sábado 25 de febrero de 2012
Agradezco al Doctor José Morales
Orozco, Rector de la Universidad Iberoamericana su invitación para participar
con todos ustedes, graduados y familias, así como el personal académico y
docente, en esta significativa ceremonia de egresados Otoño 2011.
El famoso 68, año que ha marcado
de manera significativa la historia de nuestro país; año en que se derrumbaron
mitos y tendencias y que marcó el inicio del México moderno. En esa época nacieron
la nueva música (los Beatles), las tendencias naturistas, vegetarianas y muchas
más, pero sobre todo, se dieron las
bases para un mundo y un México más libre, más fresco, más alejado de ataduras.
Mi vida profesional ha
transcurrido por más de 40 años en el sector financiero de nuestro país y he sido afortunado de dirigir el
INFONAVIT en los últimos 11 años. Y digo afortunado porque he tenido la
oportunidad de combinar, entrelazar e incluso mezclar, mis dos grandes
pasiones: lo financiero y lo social.
El 21% de los mexicanos vive en
una casa financiada por el INFONAVIT. Nuestra visión es de no sólo dar una casa y un patrimonio a través de un
crédito, sino dar acceso a una mejor calidad de vida. Queremos bienestar,
queremos felicidad para las familias y ese es nuestro reto: hacerlo rentable y
posible, sin poner en riesgo el patrimonio de los trabajadores.
Pero más que hablar de mí y de mi
experiencia, me gustaría decirles unas pocas cosas que he comprobado son muy
importantes para nuestra vida personal y profesional.
La primera es que conserven esa frescura que hoy tienen, la
inocencia natural de ser. La vida es
un largo camino
que debemos de recorrer y entre menos peso carguemos, el
camino será más agradable.
No
debemos perder la capacidad de cambiar. El mundo hoy va muy rápido. Cambia todos los
días y aún más, mientras estoy hablando, sigue cambiando. La mayor virtud
hoy,
es la capacidad de adaptación. Mañana no habrá twitter
ni facebook ni Ipad2 y nosotros
seguiremos viviendo.
Debemos prepararnos para afrontar
lo que venga, “hacer ejercicio” y mantenernos en buena condición para los
nuevos retos; leer y prepararnos para tener capacidad de discernimiento pero
sobre todo mantener la bendita virtud de cambiar. Como decía José Agustín Goytisolo
en un poema:
“nunca
te entregues ni te apartes
junto
al camino, nunca digas
no
puedo más y aquí me quedo”.
Cuando
algunas personas mayores me preguntan por qué la sociedad actual prefiere a los
jóvenes y no a las personas con mayor conocimiento y experiencia, mi respuesta siempre es la misma: porque los
jóvenes tienen la capacidad de cambiar y nosotros la hemos perdido. Como dice Mercedes
Sosa, “cambia, todo cambia”. Lo único que debe permanecer son los valores y ese
es un segundo consejo que me atrevo a darles:
La honestidad siempre da frutos viéndola
en una perspectiva amplia y no sólo por un beneficio de corto plazo. La honestidad debe ser siempre la misma: inquebrantable,
debemos atesorar los valores éticos que nos inculcaron nuestros padres y
maestros.
Una tercera reflexión tiene que ver
con la capacidad de atreverse, de romper, de cambiar, de hacer cosas nuevas. A veces nos cohibimos pensando que lo que
inventamos “seguramente ya alguien lo
pensó” y no nos
atrevemos siquiera a decirlo. Así me pasaba cuando era joven.
¡Cuántas ideas se quedaron en el “tintero mental de la especulación”!
Hoy me doy cuenta que no se piensa tanto como yo imaginaba y que de la mente
más sencilla, aún sin
preparación, surgen ideas con gran contenido de sentido común e innovación.
Hay que atreverse, atreverse
mucho. Ser insolentes en el buen
sentido, no tener respeto por la inmovilidad de las cosas. Debemos combinar lo
no combinable, la técnica con lo humano como dice Nicanor Parra, poeta chileno.
Y por último, cuidarnos
entre nosotros. Este mundo es de todos, es lo que tenemos y le debemos un gran
respeto. Debemos proteger a los
débiles, la naturaleza, el medio ambiente.
Respetar a los diferentes y a los
desvalidos. Hacer de este mundo un mejor lugar para vivir nosotros y que vivan nuestros hijos. Es nuestro mejor legado, nuestro mejor
ejemplo.
Termino citando al cantautor español
Víctor Manuel: “deja que te cuide mariposa mía, déjame que vele tu
fragilidad, la vida es la vida y vamos a vivirla, que todos tenemos
alas
de cristal”.
Felicidades a todos: a los padres por tener los hijos que tienen,
a los hijos por sus padres, a los alumnos por sus maestros y a
éstos por sus alumnos. Y a todos
por tenernos a todos.
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