sábado, 25 de septiembre de 2010

Aspiren a una vida sencilla, austera… en donde pese más lo que son, que lo que tienen: María Nieves Noriega de Autrey


Palabras de María Nieves Noriega de Autrey, 
Oradora Invitada a la Ceremonia de Egresados Primavera 2010
Sábado 25 de septiembre de 2010

Muy estimado señor  Rector Dr. José Morales Orozco, distinguidos miembros del presídium y  de la comunidad universitaria,  estimados alumnos de la generación Primavera 2010 que hoy se gradúa, señoras  y señores:

Agradezco mucho la distinción que me ha hecho el señor Rector de hablar ante ustedes y lo hago por el cariño y agradecimiento que le tengo a la Universidad.
También por la insistencia  del Padre Morales, creo que me lo pidió durante los últimos cuatro años y se me acabaron los pretextos para no aceptar… Dar discursos me cuesta muchísimo trabajo, y créanme que llevo mes y medio con la angustia de este momento. Soy exalumna formada en  la licenciatura de Historia. Ingresé a la UIA hace 36 años y nunca me fui. La Ibero me dio mucho de lo que soy y siempre le estaré agradecida y en deuda.

Me enseñó a pensar, a resolver problemas, a tener un mundo más amplio, a ser responsable y a conocer y compartir mis talentos,  a comprometerme a fondo con los demás, a ser tolerante. Mis maestros se convirtieron en mis amigos, mis colegas y mis acompañantes en la vida.  En la Ibero siempre me he sentido en mi casa, sobre todo porque comparto sus valores de excelencia académica y de compromiso con los demás.

Hoy, queridos estudiantes, deben de sentirse muy satisfechos y muy contentos. Este es, sin lugar a dudas, uno de los días más felices para ustedes y sus familias. Ustedes, alumnos, han cumplido un ciclo muy importante y se encuentran listos para recorrer y experimentar nuevos mundos. Para ustedes, padres de familia, significa darles a sus hijos una de las mejores herencias: una buena educación en una universidad  de excelencia como lo es la IBERO.

Quiero felicitar especialmente a los nueve jóvenes que hoy se gradúan del programa Construyendo Puentes, programa de transición a la vida adulta para jóvenes con discapacidad intelectual, gracias al cual hoy oficialmente se integran a la vida productiva y comunitaria. Muchas Felicidades a ellos y a sus familiares.

Hoy es un día muy especial,  terminan sus años básicos de estudios y se enfrentan a su futuro como adultos independientes y maduros. No tengan miedo, salgan confiados a ese mundo que los espera... y  permítanme compartirles seis reflexiones que espero les sirvan para salir al mundo real que los espera:

1. Descubran lo que les apasiona
2. Aprovechen las oportunidades que la vida les ofrece
3. Pongan su corazón en las cosas que valen la pena
4. Valoren su tiempo
5. No olviden que México los necesita
6. Recuerden siempre los ideales de la Universidad

1. Descubran  lo que les apasiona
Descubran qué es lo que les apasiona. Eso que les gusta hacer y que les sale bien. Eso en donde podrían estar toda su vida. Hoy tal vez muchos de ustedes no lo tengan muy claro.  No se den por vencidos, ya lo descubrirán. Los que ya lo saben tienen mucha suerte. Sean perseverantes en ello.

Sueñen a lo grande con proyectos que los trasciendan. Aunque hoy los sientan lejanos, tengan la seguridad de que tarde o temprano sus proyectos serán realidad. 
Una vez soñé con ser arqueóloga, con hacer accesible el conocimiento a un gran público, con ayudar a  divulgar lo que somos: un país rico en cultura y una civilización primigenia con una identidad propia y única. Hace 18 años que la vida me dio la oportunidad de trabajar en el proyecto de la revista Arqueología Mexicana  y hace dos en la revista Relatos e Historias en México.**   

2. Aprovechen las oportunidades que la vida les ofrece
Muy pronto saldrán a la vida de trabajo. Sus papás y sus profesores les han dicho estos años que son los más listos y lo máximo, sin embargo, en sus primeros empleos, sean humildes y empiecen desde abajo, esto fortalece el carácter y les demuestra que todavía tienen por delante mucho que aprender.
Es también muy importante elegir con quién trabajan. La vida les irá ofreciendo la oportunidad  de seguir teniendo a su alrededor maestros de la vida, aprovéchenlos.
Todas las experiencias que vayan teniendo les servirán en la vida y llegará el momento en el que hagan sentido.

 3. Pongan su corazón en las cosas que valen la pena y lleven una vida austera
Vivimos, como dice Lipovetsky, en el imperio de lo efímero, en la era del vacío, en el crepúsculo del deber, en las sociedades de la abundancia y de consumo.
Vivimos rodeados  de falsos mitos de felicidad que se han convertido en los objetos primordiales de deseo: el éxito económico, el poder, la fama, la perfección física, la posesión de objetos suntuosos…
Los tibetanos siempre han dicho que la felicidad está en la ausencia de deseo y no están equivocados, entre menos cosas necesitamos y poseemos somos más libres y más felices.
Aspiren a una vida sencilla, austera… en donde pese más lo que son, que lo que tienen.
Donde pese más el bien que pueden hacer a su  alrededor, que la fama o la gloria por un puesto de trabajo.
En un México como el que nos ha tocado, el  vivir con dispendio y con lujo  ofende y duele a casi la mitad de la población que vive en situación de pobreza. Vivan con austeridad en su casa, en la ropa que compran, en los coches que usan, en los restaurantes que frecuentan y en el tipo de vacaciones que eligen. Compartan parte de su patrimonio con los demás,  ayudando a los más necesitados y si les es posible creando empleos.

¿Quienes son los demás y los más necesitados?*Los ejemplos cercanos: la amiga divorciada que no tiene para la colegiatura de sus hijos, la compañera de trabajo que no tiene para cubrir esa quincena…

4. Valoren su tiempo y su vida de pareja y de familia
Sólo tenemos una verdadera certeza en la vida  y es que nos vamos a morir, que estamos en este mundo por un tiempo determinado. Por ello,  nuestro tiempo es el bien más valioso que tenemos y NO ES RENOVABLE
Tengan un balance entre el tiempo que le dediquen al  trabajo y el tiempo que dediquen a disfrutar de la vida.
Siempre he pensado que el  trabajo es una bendición de Dios. Hay que hacerlo con dedicación y con fervor, y más si tenemos la fortuna de trabajar en lo que nos gusta. El trabajo nos dignifica y nos hace útiles. Pero no hay que trabajar compulsivamente, ni verlo como un fin en sí mismo.
La mayoría de ustedes pronto  tendrá pareja y formará una familia.
Denles tiempo y afecto.
Primero a su pareja, elíjanla bien, será quien saque lo mejor de ustedes y con quien ojalá compartan el resto de su vida. No se cansen de mostrarle su cariño todos los días, de darse tiempo juntos y divertirse, divertirse muchísimo.
Luego vendrán los hijos…
Hoy vivimos otro mito: el de no les doy tanto tiempo a mis hijos pero les doy tiempo de calidad. No es verdad. Busquen darles tranquilidad económica.  Llevando una vida austera pero ingresando lo necesario para no tener angustias. Habrá temporadas que tengan que trabajar muchas horas, pero no pierdan el objetivo, y rectifiquen. Los años de niñez y adolescencia de sus hijos se pasan muy rápido. Disfrútenlos. 

Hagan el mayor número de comidas al día con ellos, léanles cuentos, viajen con ellos.
Hay dos datos importantísimos en este tema:
El tiempo y el amor que se les da a los niños hasta antes de los 7 años               va en relación directa con su capacidad de aprendizaje.
El leer a los niños pequeños por las noches tiene una relación directa con           sus hábitos de lectura y con su capacidad de comprensión de lo leído.

5. México los necesita
Compartan  su tiempo, sus talentos  y su patrimonio para el beneficio del país.
México es uno de los países del mundo más ricos en recursos y en patrimonio cultural y al mismo tiempo es un país con grandes desigualdades. Tenemos un 10%  de la población que acumula el 40% del ingreso  y un 35% de la población que vive en niveles de pobreza. El contraste es todavía mayor si valoramos oportunidades y capacidades.
La economía no ha crecido al mismo ritmo de la población y esto nos ha llevado a crisis recurrentes y a una mayor desigualdad social.
Algo no está funcionando… No estamos haciendo las cosas bien…
Hay una gran parte que sí está en sus manos hacer de manera personal.
·         Paguen sus impuestos.
·         No cedan a la corrupción ni sean parte de ella.
·         Cumplan con las leyes y sean honestos. Ejerzan su derecho al voto y presionen para tener mejores candidatos  a representantes populares y mejores capacidades en los gobernantes.
·          
Queridos egresados, a ustedes les va a tocar esta responsabilidad.
Los sectores más capacitados del país no están presentes en nuestros órganos de gobierno y de representación popular. Urge que se organicen y participen directamente a través de diversas formas de participación ciudadana.

México no cambiará si ustedes no comparten su tiempo,  sus talentos y parte de sus recursos para el beneficio del  bien común y se involucran conscientemente en las diversas formas de participación política.

6. Hagan suyos y recuerden siempre  los ideales de la UIA
Queridos egresados, muy pronto recibirán un título de esta Universidad. Un título que lleva consigo el aval social que reconoce a sus egresados como profesionistas cabalmente capacitados para practicar lo que saben.
La Universidad ha inculcado en ustedes un espíritu de excelencia y responsabilidad social. Sus enseñanzas y ejemplos serán la base para llevar el liderazgo en sus grupos sociales.

Aquí también han recibido algo que les será fundamental en los momentos críticos, de lucha, de miedo, de fracaso, de desilusión, de indecisión, que son parte del paquete de la vida.
Lo que les recordará quiénes son, dónde están, y  les ayudará a decidir hacia dónde dirigirse…
Hablo del  Carisma de la Universidad, de esos principios básicos que la distinguen de otras instituciones.  Y de ese carisma, rescato algunos  preceptos fundamentales, que espero les sirvan tanto como a mí a lo largo de los años, y que serán como un faro a seguir en los momentos de oscuridad o de decisiones difíciles.


El primero, el lema de esta Universidad: “La verdad nos hará libres”
Ustedes no se pueden imaginar las veces que me lo he repetido a lo largo de estos años, sobre todo durante los tres que fui diputada federal. Ante la corrupción, ante la irresponsabilidad, ante los razonamientos irracionales, ante el miedo, ante las amenazas…

Muchos de los problemas que sufrimos en el país se resolverían mucho más rápido y fácil si todos buscáramos desde el inicio la verdad y la dijéramos con toda claridad. Búsquenla siempre, dentro de sí mismos y en los demás. Hablen siempre con la verdad y exíjanla a su alrededor en los medios y en la política.

El segundo principio, “Ser hombres y mujeres para los demás”.
Vayan por la vida con un corazón generoso. A la larga se arrepentirán de la ayuda que negaron y nunca de la mano que tendieron.
Traten a los demás con amor, con ese amor que es sinónimo de ayudar a los demás a realizar la totalidad de su potencial humano. Empiecen por ustedes mismos, por su pareja, sus hijos, la familia y después por los demás y siempre, siempre por los más necesitados.
Hay un dicho popular muy cierto que dice: “Si no servimos a los demás, de nada servimos”.

De aquí en adelante su futuro está en sus manos.
Salen armados con un título, una serie de conocimientos en su equipaje y una ruta… el destino… ustedes lo eligen.

Muchas Felicidades.    

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