Palabras
de la Mtra. Roxana Velásquez Martínez del Campo
Ceremonia de Egresados Primavera 2009
Universidad Iberoamericana Ciudad de México
Sábado 26 de septiembre de 2009
Buenos
días tengan todos ustedes.Dr. José
Morales Orozco, Rector de la Universidad Iberoamericana,
Lic.
Gonzalo Olivares Velázquez, Presidente de la Sociedad de Egresados de esta
universidad
Distinguidos
miembros del presidium.
Alumnos
de nuestra querida universidad que hoy se gradúan
Señoras y
señores.
Es para mí un gran
honor el estar aquí en esta ocasión tan significativa, distinción que me llena
de alegría y satisfacción y que le agradezco profundamente, Señor Rector.
Al referirse a la
importancia de la poesía frente al poder, John F. Kennedy sostenía que en
ocasiones, el poder conduce al hombre hacia la arrogancia, mientras que la
poesía le recuerda sus limitaciones. Cuando el poder lo ciega, la poesía y el
arte le abren los ojos hacia la riqueza y la diversidad de su existencia.
En efecto, estudiar las
manifestaciones artísticas agudiza la sensibilidad y expande el pensamiento
hacia el conocimiento de la belleza, la verdad y el bien.
En su célebre ensayo La educación estética del hombre,
Schiller afirma que el gusto por lo
bello produce armonía en el ser humano y
añade que “únicamente la comunicación de la belleza une a la sociedad”. A lo
largo de mi vida profesional he podido constatar que, en efecto, la belleza posee
un poder misterioso capaz de romper fronteras y de producir sentimientos de
fraternidad entre miembros de una sociedad, así como de culturas diversas y
lejanas en el tiempo.
El estudio y
conocimiento del Arte ha sido fundamental en mi desarrollo profesional y
personal. La estrecha relación que he sostenido con las expresiones de la cultura universal a través de la
historia, ha sido una constante a lo largo de mi vida y se transformó en
vocación profesional, en esta querida Universidad Iberoamericana.
Estar al frente de tres
museos nacionales, me ha permitido
desempeñar un servicio concreto y tangible para poner al alcance de la
sociedad, el patrimonio cultural y artístico de la humanidad. Así mismo, me ha llevado a afrontar problemáticas diversas,
y me ha otorgado grandes aprendizajes y satisfacciones.
En este día tan
especial para todos los que estamos aquí quisiera transmitirles dos ideas que
me han permitido lograr algunas metas que me he propuesto en mi desarrollo
profesional. En primer lugar,
invitarlos a amar lo que hacen, a apasionarse por su profesión, para
contagiar a los demás su entusiasmo. Recordemos que el significado etimológico
de entusiasmo es “tener a dios dentro de nosotros”. El entusiasmo está profundamente arraigado en
la capacidad de elegir, y en la capacidad de modificar las circunstancias, en
lugar de estar limitado por ellas. La pasión se manifiesta
en optimismo, conexión emocional y determinación.
En segundo lugar,
quiero atraer su atención hacia la importancia del trabajo en equipo. Lograr la
conjunción y la sinergia entre todos los actores involucrados en nuestros
proyectos de trabajo, cualquiera que sea la carrera que hallamos escogido, es
fundamental para alcanzar las metas deseadas. Para ello se requiere de un ejercicio
constante de prudencia y tolerancia.
Profesar respeto hacia los otros, a partir del conocimiento y el control
de uno mismo.
Dirigir un museo de
arte parecería una tarea cándida, secundaria y económicamente irrelevante, pero
no lo es tanto: es un trabajo arduo, que no sólo está relacionado con el
conocimiento y el disfrute del arte, sino que involucra muchos otros aspectos a
veces no tan gratos, así como obstáculos que es necesario superar con carácter
y perseverancia. Así es la vida profesional, ya lo verán. Es necesario
disfrutar y estar convencidos de lo que hacemos, para así estar en posibilidad
de superar los escollos que se presenten en el camino.
En México, la mayoría
de nuestros museos son recintos públicos, dependientes del Estado. Trabajar por
la difusión, el conocimiento, disfrute y goce del arte como derecho de la
sociedad, requiere de la implementación de mecanismos y estrategias múltiples
que vinculan actividades y negociaciones con instituciones y personas de
ámbitos aparentemente antagónicos: Las
instituciones estatales y las empresas privadas; los sindicatos y los especialistas; los medios de comunicación y las
instituciones académicas; las políticas públicas y los intereses de grupo. El
contacto directo con la belleza y la constante incomprensión ante la relevancia
de ésta. La consecución de fondos, en
particular dentro de nuestra realidad actual en donde los recursos y las prioridades están
dirigidas hacia ámbitos considerados de
“primera necesidad”. Sin embargo, la
pobreza o la riqueza no solamente tienen una connotación material, la ausencia
de educación y cultura afecta la escala de valores del ser humano y pervierte
la percepción de aquello que trasciende lo inmediato. “El hombre que vive de la
inmediatez, lo único que respira es polvo”, reza un aforismo árabe.
La formación
profesional constituye una fase primordial para adquirir conocimiento, dialogar
y debatir, pero también para soñar, imaginar
castillos y en el camino dotarlos de cimientos.
Solamente transformando
el conocimiento adquirido en beneficio colectivo, se logra el fin último de ese
aprendizaje.
A lo largo de
la vida profesional, sin duda se presentarán situaciones adversas, predominarán
las crisis y abundarán las divergencias de opinión. Lejos de sentirse paralizados frente a esto,
tengan la certeza de que el resultado que obtengan dependerá de la voluntad
personal, y que los límites más peligrosos son los que nos fabricamos nosotros
mismos. La creatividad y el optimismo
deben siempre superar y romper los esquemas de pasividad y de resistencia de
las mentes que han perdido ya, la capacidad de asombro y que viven de la
negación de lo posible, ante la certeza de que todo es imposible. Desconocen
que imposible es sólo un a palabra que utilizan aquellos que prefieren aceptar
la circunstancia y el entorno que les ha tocado, antes de pensar siquiera
en la posibilidad y beneficio de
modificarlo. Con disciplina y entusiasmo es posible enfrentar el gran reto de
transformar nuestro entorno. Tomen en
cuenta que la adversidad se presenta como una ventana de oportunidad para la
creatividad, más que como un pretexto para la mediocridad.
La Universidad
Iberoamericana tiene una tradición docente que ha influido en la formación de
profesionistas que hoy desempeñan funciones de liderazgo en todos los ámbitos
laborales. Su matrícula docente se ha
caracterizado por brindar a los alumnos, una polifonía de voces que han
permitido el debate ideológico y la sensibilización, con miras a elegir,
proponer y desarrollar ideas y prácticas propias.
La Universidad
Iberoamericana les ha abierto la puerta hacia el conocimiento, estará ahora en ustedes dar el paso para
cruzar el umbral y tomar su propio rumbo. Labrar el camino de acuerdo a sus
creencias, metas, ambiciones e inquietudes, teniendo como base los principios
adquiridos, los valores humanos como la solidaridad, la conciencia social, la
tolerancia hacia otras corrientes de pensamiento y el sentido de justicia.
Hoy los invito a
reflexionar sobre el privilegio de la formación
académica que han recibido y
acerca de la posibilidad de vincular sus perspectivas profesionales con el
desarrollo de nuestro país.
Para concluir, quisiera
compartir con ustedes un pensamiento que ha iluminado mi vida académica y
profesional, escrito por John Ruskin, uno de los más grandes teóricos del arte
del siglo XIX: "La
meta final de la verdadera educación es no sólo hacer que la gente haga lo que
es correcto, sino que disfrute haciéndolo; no sólo formar personas
trabajadoras, sino personas que amen el trabajo; no sólo individuos con
conocimientos, sino con amor al conocimiento; no sólo seres puros, sino con
amor a la pureza; no sólo personas justas, sino con hambre y sed de
justicia."
Muchas gracias.
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